Intentaré relatar esta experiencia lo más fidedignamente posible a pesar de que resultó muy intensa para mí. Fueron muchísimas situaciones y sensaciones las vividas que la convirtieron en una experiencia única, sobre todo gracias al buen hacer de Dita y de Dana que estuvieron maravillosas e increíbles y que fueron las verdaderas artífices de una velada inolvidable. Espero no olvidar demasiados detalles. Después de dos primeras experiencias magníficas con Isabelly Dior y con Dita, tuve otras dos que me dejaron un poco indiferente…

Por lo tanto esta vez quise asegurar que saldría 100% satisfecho y decidí que volvería a visitar a Dita que es un valor seguro para mí. Sin embargo hace tiempo que le iba dando vueltas al tema de hacer un trío con dos transexuales y por ello cuando llamé a Dita le pregunté por el servicio de duplex que ofrece con su amiga Dana. Acordamos el tiempo y la tarifa y quedamos a una hora concreta. Dita me pregunta si quiero que sean duras conmigo. Le contesto que un poco sí. Y me responde que me van a hacer muy feliz. Unas horas después de concertar la cita me dirigí hacia casa de Dita. La verdad es que estaba muy nervioso, más de lo habitual. A pesar de haberme citado anteriormente con otras transexuales, los nervios siempre se apoderan de mí en cada una de las citas. Sin embargo, esta vez estaba más nervioso de lo acostumbrado. Una vez llegué al edificio, llamé. Dita me abrió y subí hasta su casa. Una vez delante de la puerta, ésta se abre y entro. Dita estaba detrás de ella, espectacular como siempre. Enfundada en negro y con unos tacones preciosos. Nos saludamos y nos besamos. Inmediatamente me dice que me ponga a cuatro patas y que vaya así hasta el comedor. Me da un par de azotes y me dice \»camina, no te pares\». Por el camino me va diciendo que me va a presentar a su amiga Dana, a la que está enseñando a ser dominante. Una vez llegamos al comedor, allí está Dana de pie, espectacular también. Alta, un pelo precioso, unos labios muy sensuales, unos pechos preciosos y también vestida de negro y con tacones. Dita me la presenta y acto seguido me dice que le dé un beso en su polla y se la empiece a chupar. Dita coge mi cabeza y me la empuja hacia la polla de Dana. No para de decirme que abra la boca para así, tragarme entera la polla de Dana. Después de un rato me dicen que me ponga de pie y que me desnude. Me preguntan si estoy bien y les digo que sí, aunque algo nervioso. Se ríen. Dita se va al dormitorio para desnudarse y me deja solo con Dana. Nos besamos varias veces. Me tira de mis pezones. Le cojo su polla y la masturbo un poco, suave. Dana quiere que le coma las tetas y lo hago. Se las acaricio, nos besamos y nos cogemos las pollas el uno al otro. Me está poniendo cachondísimo. Vuelve Dita, se sienta en el sofá, me pregunta si quiero que sean duras conmigo. yo, algo asustado, le digo que sean suaves conmigo. Dita se ríe y le dice a Dana: \»mira, ahora quiere que seamos suaves\». Ambas se ríen. Dita, me escupe, me da dos bofetones, me llama \»puto\» y me dice que ya puedo empezar a chupársela. Yo, de rodillas, lo hago sin dudarlo. Dana se coloca detrás mío. Dita me dice:\»ahora empezarás a conocer el lado dominante de Dana\». Me empieza a penetrar mientras yo se la sigo chupando a Dita. Dana no para de besarme en el cuello en las orejas y de decirme: \»así, chúpasela\». Sin embargo, mi culo aún está un poco cerrado y cuesta de que entre. Dita que aún lleva los tacones puestos, me dice que le lama los pies. Lo hago, pasándole la lengua por todos los lados. Dita va a buscar más lubricante y es Dana quien se sienta en el sofá. Se la vuelvo a chupar, le paso la lengua por toda la polla y me la meto en la boca. Nos besamos varias veces y vuelve Dita. Me lubrica el culo. Me coge la polla, la dobla hacia atrás y me la empieza a chupar. Al poco rato, me penetra. Parece que ahora entra un poco mejor.
Mientras se la sigo chupando a Dana y Dita empuja mi cabeza hasta el fondo diciéndome:\»Abre la boca, abre la boca\». La situación es muy excitante nuevamente. Vuelvo a estar sometido por dos pollas. Una que me está follando el culo y otra la boca. Al rato Dita me ordena que nos vayamos al dormitorio. Se encamina hacia allí y detrás de ella vamos Dana y yo. Dita me dice que me apoye en la cama. Tengo el tronco apoyado en la cama y los pies apoyados en el suelo. Dana se tumba a mi lado. Nos besamos y me mete su polla en mi boca. Mientras Dita, me vuelve a lubricar y me la vuelve a meter. Me da duro, dejo de chupársela a Dana que me empieza a besar en el cuello y las orejas y a decirme:\»te gusta verdad?\», \»eres una puta\», \»has venido a buscar dos pollas y aquí las tienes\». Les digo que sí, que soy una puta, que soy su puta y que pueden hacer conmigo lo que quieran. Dita sigue embistiéndome por detrás, apoyando las manos en mis hombros. Es una máquina, no se cansa. Ademas, Dita tiene un espejo enorme delante de su cama, hecho que hace que la situación sea más excitante ya que puedo ver mi cara mientras me van follando. A todo esto decir que no puedo parar en ningún momento de gemir. Es una mezcla de un poco de dolor y sobre todo de placer y mucho, mucho morbo. Al rato cambia, me dice que me ponga boca arriba. Me levanta las piernas y me vuelve a penetrar. Dana mete su polla en mi boca y no deja de llamarme puta. Dita separa una de mis piernas, la abre. Tengo una pierna apoyada en su hombro y otra apoyada en la cama flexional, sujetada por su mano. Me da duro y me va diciendo: \»así, te gusta verdad?\». Yo no puedo dejar de decirle que sí, que me encanta, que son las dos increíbles. Una vez Dita deja de penetrarme me dice que me ponga a cuatro patas encima de la cama. Ella se tumba en la cama delante mío y me dice que se la chupe y lo hago sin dilación. Dana, se enfunda otro preservativo y me penetra. La visión en el espejo vuelve a ser muy excitante. Veo como Dana me está follando y Dita está tumbada delante mío con su mástil erecto. Nos besamos varias veces y le como un poco sus preciosas tetas. Al cabo de un rato me dice que quiere que la follé. Me enfunda un preservativo, se abre de piernas y se la meto. En todo ese rato Dana tiene su polla dentro de mí. Miro al espejo y la situación es muy excitante. Estoy emparedado entre ese par de amazonas. Dita me dice:\»fóllame\» mientras que Dana no deja de follarme a mí. Paramos al cabo de un rato. Me tumbo en la cama con Dana. Nos besamos, le como las tetas, le acaricio. Es realmente sexy, no puedo parar de besarme con ella. Estamos así un buen rato. Vuelve Dita. Me tumba boca arriba. Pone sus rodillas encima de mis brazos. Estoy inmovilizado. Me mete su polla en mi boca. Dana aprovecha y me levanta las piernas y me empieza a penetrar. Mi culo empieza a estar fatigado e intento librarme, pero estoy apresado y me excita muchísimo la situación. Estoy nuevamente sometido y no puedo hacer nada para evitarlo. Estoy a merced de dos amazonas salvajes y preciosas que están haciendo conmigo lo que quieren. Dita me escupe varias veces (ya lo había hecho anteriormente mientras se la chupaba en el sofá). No puedo evitar que me riegue varias veces con su saliva. Tengo los brazos apresados bajo sus rodillas y Dana me tiene inmovilizado por las piernas, cogiéndome y penetrándome. Después de un rato paran, estoy tumbado exhausto. Se tumban las dos, una a cada lado. Dana me masturba y me beso con las dos. Me chupan los pezones. Me están matando de placer las dos. Les digo que quiero correrme. Dita me dice:\»Ahora que me había puesto un preservativo y quería volver a follarte\». Le digo que ok. Dana me levanta las piernas y Dita me penetra. Nuevamente apoyo una de mis piernas en su hombro y la otra la apoyo flexionada en la cama mientras Dita me la sujeta con una de sus manos. Dana le ayuda a sujetarme. Me abren bien de piernas. Dita empieza a embestirme fuerte y a la vez de golpe, coge mi polla y empieza masturbarme con fuerza. Dana sigue diciéndome lo puta que soy mientras me besa. Al final acabo teniendo una corrida brutal. Mi semen me salpica por todo el cuerpo e incluso las sábanas. Dita me suelta y ambas se ríen. Dita me dice que mi corrida ha sido increíble y Dana se ríe diciendo que parecía la fuente de Montjuïc. Se muestran encantadoras conmigo. Dana me da papel y me ayuda a limpiarme. Dita me trae un vaso de agua y se pone a mi lado. Nos acariciamos y nos besamos varias veces. Se ponen a charlar ambas, demostrando la buena amistad que las une. Después de un rato de charla, Dita me ofrece la ducha, la cual acepto encantado. Me ducho, vuelvo al comedor, me visto, charlamos brevemente y les pago lo acordado. Me despido de Dana con un beso, les doy las gracias a ambas y Dita me acompaña hasta la puerta, donde nos besamos dos o tres como despedida. Ante todo agradecer nuevamente a Dita y a Dana por la sesión. Fue una experiencia increíble, única, posiblemente la más intensa que he vivido en lo que se refiere a sexo. Son espectaculares en todos los aspectos, físicamente y personalmente. Fueron sumamente atentas y complacientes en todo momento y no dejaron de agradecerme la visita. Si algún forero tiene ni la más mínima duda en visitar a alguna de las dos, ya está tardando en ir a verlas. Y si puede ser ambas a la vez, como yo he tenido la suerte… mejor aún. Si me estáis leyendo Dita y Dana, sois increíbles. No cambiéis nunca.

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